Ayyyy…. San Valentín y la anuptafobia

¿Sabes qué significa anuptafobia?…., La verdad es que hoy en día cada vez es más habitual ponerle nombre clínico a todo, y en este caso la anuptafobia significa miedo a la soltería, o más allá de si hay o no un deseo de casarse es ese miedo persistente e injustificado a no encontrar pareja, a quedarse solos. Y es que el deseo de alcanzar el amor y compartir nuestra vida con otra persona es normal, pero a veces puede sobrevenir una obsesión por encontrarlo.

Anuptafobia y el miedo a la soledadAunque en la actualidad proliferen las relaciones informales de menor duración, como “amigovios” o “parejas abiertas”, todavía en muchas personas pervive el temor a la soltería o aversión a la soledad sentimental.

En estas personas la capacidad de disfrutar de un encuentro espontáneo, de relajarse y simplemente “dejar que ocurra” se hace imposible, ya que la persona necesita planificar sistemáticamente todo para intentar que se produzca una relación.

Síntomas de la anuptafobia

  • Estar pendiente de conocer a alguien bien en el trabajo, o bien juntándose con amigos con el fin de generar situaciones sólo para que nos presenten a alguien y ver qué pasa.
  • Centrar la atención en observar a parejas en la calle y pensar de modo recurrente cómo lo habrán conseguido.
  • Preguntarnos por qué no somos elegidos.

Claves para evitar la anuptafobia

Según la psicóloga Verónica Rodríguez Orellana, directora del Coaching Club, (Centro de aprendizaje colectivo de las relaciones personales y el futuro profesional), existen ocho claves para sanar nuestras relaciones:

  1. La pareja requiere de sano equilibrio entre lo que se da y lo que recibe. Si nos dedicamos sistemáticamente a conformar al otro, terminaremos creándole la sensación de que tiene “una deuda” con nosotros por todo lo que le damos y esa persona acabará por alejarse, por lo tanto no debemos intentar contentar al otro desapareciendo uno mismo como persona.
  2. Exhibir nuestra vulnerabilidades y puntos débiles, no solo nos ayuda a nosotros mismos a ser más auténticos, sino que también genera un espacio donde la otra persona puede acompañarnos a transitar en los momentos difíciles, desde una conexión más auténtica con nosotros.
  3. No intentar conseguir al otro a cualquier precio como un trofeo. El verdadero encuentro entre dos seres se produce desde la honestidad y desde lo bellamente humanos que son.
  4. Las conductas del otro que nos causan malestar debemos ser capaces de expresarlas ya que no poner límites al otro implica que nosotros mismos no tenemos nuestros propios límites claros, con lo cual pasamos a ser una marioneta, lo cual nos aleja muchísimo de lo que es una pareja. Si está pasando esto, tenemos que reeducarnos y aprender a gestionar nuestras emociones, ya que amar también requiere de límites.
  5.  Comprender la diferencia entre el amor y la posesión, “Tener” pareja apunta a la “posesión” de otra persona para crear la ilusión de que nunca nos sentiremos solos. “Estar” en pareja conduce a aceptar la soledad existencial que a todos nos atraviesa e intentamos calmar con la placentera compañía de nuestro ser amado y el resto de los vínculos que constituyen nuestro universo personal.
  6. No depositar en otra persona nuestro propio bienestar. A veces depositamos la responsabilidad de nuestra propia felicidad y bienestar en la pareja y esto es irreal, ya que solo nosotros somos responsables de generar espacios y momentos gratificantes. Si los podemos y queremos compartir mucho mejor, pero teniendo en cuenta que uno es el único responsable de su propia felicidad y la otra persona es aquello que puede y quiere ser.
  7. Trabajar la capacidad de estar a solas, ya que nos prepara para acompañar a otros y dejarnos acompañar mejor, sin destruir ni dejarnos destruir en una relación posesiva. Hacer algo que nos apetece como retomar un libro, ver una película pendiente, mimarnos con algún capricho o, simplemente caminar o tomarnos una buena taza de té o café, es un buen comienzo para aprender a acompañarnos a nosotros mismos sin miedo.
  8. Realizar actividades donde poder experimentar el placer de estar con nosotros mismos y con el entorno puede ayudar a nuestra autoestima. Ya que las personas con este temor a la soledad deben tener en cuenta que en muchas ocasiones hay de trasfondo un problema de autoestima.

Claves

Por lo tanto y resumiendo, considero que es de vital importancia aprender a ser felices desde nuestra individualidad. Responsabilizarnos de nuestra vida, conocernos, respetarnos y desde ahí ser capaces de disfrutar de una pareja desde una perspectiva de igualdad, donde haya honestidad y no se tenga necesidad de manipulaciones o  juegos de poder.