La importancia de un apego seguro

La importancia de un apego seguro

El apego y el desarrollo.

Cuando escribí el artículo sobre la adicción a las redes sociales, acabé comentando lo importante que era el contacto físico, y prometí hablar sobre ello y también mostrar los experimentos que sobre el apego realizó en los años 60 del Doctor Harlow con monos.

El apego según el psicólogo Felipe Lecannelier Acevedo es la relación afectiva más íntima, profunda e importante que establecemos los seres humanos. Este apego afectivo se caracteriza por ser una relación que es duradera en el tiempo, suele ser estable, relativamente consistente, y es permanente durante la mayor parte de la vida de una persona. Ejemplos de relaciones de apego son las que se desarrollan entre las parejas y entre los hijos e hijas y sus madres/padres (y a veces entre profesionales y sus pacientes y/o alumnos).

Hoy en día el apego está considerado uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de los niños, debido a las siguientes razones:

  • Primero, es una necesidad biológica que todos los seres humanos tenemos (de igual importancia que comer o respirar), esto quiere decir que los niños (y los adultos) necesitan vivir vinculados a otras personas que los cuiden y los quieran.
  • En segundo lugar,  es importante porque es el “espacio vital de crecimiento del niño”, es decir, que la calidad del apego que reciba el niño/a va a influir en cómo se comportará y desarrollará en el futuro.
  • Finalmente, es lo que da al niño un sentido de seguridad, autoestima, confianza, autonomía y efectividad para enfrentar el mundo, de acuerdo a la calidad afectiva que reciba de sus padres.

Apego seguro y afectividad

De esos barros esos lodos”

Así, dependiendo de cómo haya sido el apego en nuestra infancia, (hay tres tipos básicos: Seguro, Inseguro-Ambivalente, Inseguro-Evitativo) va a depender la forma en que nos relacionemos en nuestra vida.

Un apego seguro hará que el adulto se sienta bien en las relaciones interpersonales, incluidas las de máxima intimidad, podrá identificar quién y qué le hace daño para alejarse, y quién y qué le genera bienestar para acercase. Además serán personas que se sentirán queridas y por tanto seguras para poder dedicarse a aprender, descubrir, en lugar de tener que dedicarse a buscar ser queridas para poder contar con seguridad. Los adultos con apego seguro reconocerán cuando se encuentran angustiados y acudirán a los demás en busca de consuelo y apoyo.

En el caso del apego inseguro-ambivalente estas personas  suelen ser más propensas a experimentar celos, obsesión o atracción sexual extrema, y en las relaciones de pareja tenderán a una preocupación obsesiva y dependencia emocional del otro.

Los niños que han tenido un apego inseguro-evitativo serán adultos que restringen o inhiben el deseo de reconocer sus estados emocionales. Perciben a la pareja como menos capaz de brindar apoyo y a evaluaciones más negativas respecto del involucramiento, intimidad, compromiso y amor del otro.

Hoy en día, cada vez son más los terapeutas de pareja que consideran que el estilo de apego desarrollado en la infancia es una de las variables más importantes para alcanzar una elevada satisfacción en las relaciones de pareja. Y que uno de los factores más decisivos en el proceso de elección de pareja es el estilo de apego de la persona.

También la ausencia de contacto y la falta de cuidados hacen que el cerebro produzca más adrenalina, lo cual predispone también a comportamientos más impulsivos y agresivos.

Por lo tanto, es importante conocernos, saber cómo nos relacionamos y si realmente necesitamos cambiar lo que ha sido nuestra forma de apego.

Y volviendo a los experimentos con monos del Doctor Harlow os invito a que lo veáis (existen varios colgados en internet), para que seamos conscientes y reflexionemos sobre la gran importancia que tiene el contacto.

Sin embargo, antes quiero decir que, como todos los experimentos de animales y más en esa época, puede herir vuestra sensibilidad.