La importancia del tratamiento psicológico en los enfermos de cáncer

El tratamiento psicológico

Aprovechando que el día 4 de este mes fue el día mundial del cáncer, y como creo que prácticamente tod@s nosotr@s tenemos a alguien muy cercano que lo ha sufrido y en algunos ocasiones sin haber conseguido ganar la lucha contra él, me parece que puede ser interesante hablar sobre lo que puede suponer una ayuda psicológica en estos casos.

Recibir un diagnóstico de cáncer y pasar por un tratamiento para el mismo, supone un hecho estresante que sobrepasa en numerosas ocasiones a las personas que lo padecen y a su familia.

Varios estudios han demostrado que entre un 30% y un 50 % de las personas que padecen un cáncer presentan alguna alteración psicológica, siendo los más frecuentes los problemas de depresión y ansiedad; y sin llegar a ser tratados en muchas ocasiones.

Alteración psicológica con el cáncer

Cuando una persona es diagnosticada es probable que aparezcan sentimientos de indefensión, desesperanza, aislamiento y abandono, por lo que el tratamiento psicológico puede ayudar a que disminuyan estos síntomas, que soporten mejor su diagnóstico, reduzcan la ansiedad en los tratamientos y clarifiquen percepciones e informaciones erróneas. También animan a la persona para que adopte más responsabilidad en volver a estar bien.

Las intervenciones desarrolladas en pacientes de cáncer durante los últimos diez años se han mostrado eficaces a pesar de la disparidad de enfoques, estrategias y metodologías utilizadas, aunque básicamente todas ellas se centran en:

  • Apoyo emocional: Implica demostraciones de amor, cariño y pertenencia a un grupo. Poder hablar con alguien sobre las preocupaciones, molestias y sentimientos negativos que ocasiona la enfermedad. Supone ser escuchado, entendido, animado y cuidado. Este soporte emocional va a contribuir a mejorar o restablecer la autoestima, ya que transmite al paciente que es valorado y querido. También sirve para reducir los niveles de malestar emocional al permitir la expresión de sentimientos. Este puede ser dado por la familia, amigos, profesionales de la salud o por otras personas que han pasado por la misma experiencia. En teoría es el tipo de soporte que más ayuda.
  • Apoyo informacional-educacional: Se trata de ofrecer la información necesaria respecto a la enfermedad, su tratamiento y a la manera de hacerle frente, tanto a nivel físico como psicológico, ya que a veces algunos médicos tienen dificultades para explicar con claridad a sus pacientes de cáncer en qué consiste la enfermedad y sus tratamientos, no dan grandes explicaciones o los pacientes no preguntan. Esta comunicación deberá ser clara y completa sobre la enfermedad y sus tratamientos, pues al aumentar su conocimiento se reduce su confusión y disminuye la ansiedad.
  • El apoyo instrumental: Son recursos materiales, como transporte para ir al hospital, recursos económicos o asistencia a domicilio. Aunque es el menos efectivo de los tres tipos de apoyo, es especialmente útil en casos avanzados o de mal pronóstico, donde hay una incapacidad física o dificultades concretas.Terapia grupo contra el cáncer

Otra forma de intervenir con los enfermos de cáncer es a través de la terapia grupal, ya que tras diferentes estudios los resultados indican que la terapia en grupo mejora la calidad de vida de los pacientes que participan, ya que la cohesión, apoyo y entendimiento que puede proporcionar el grupo ayuda muy positivamente a sus participantes.

 

Así que, ojalá ‘rompamos’ con el estigma de acudir a terapia y busquemos ayuda para ponernos las cosas más fáciles (dentro de lo duro que va a resultar todo el proceso) y así podamos seguir manteniendo una buena calidad de vida.